Luchar por la paz. Evitar la 3ra, Guerra Mundial

Sergio Rodríguez Gelfenstein.— Varios lectores me han escrito para preguntarme si una tercera guerra mundial es inminente e inevitable. Aunque nunca ha desaparecido el dilema planteado al inaugurarse la era nuclear tras el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, hoy se ha puesto sobre el tapete, más que nunca antes en los últimos 80 años, la preocupación de los ciudadanos en diversas latitudes y longitudes del planeta.

Lo cierto es que aquel viejo adagio de que no se conoce como empezará la tercera guerra mundial, pero si se sabe que la cuarta comenzará con palos y piedras, cobra plena validez. La racionalidad que ha indicado -desde 1945- que una nueva guerra mundial, necesariamente conducirá a la utilización de armas atómicas, significando muy probablemente el fin de la especie humana sobre el planeta, ha inducido a una racionalidad que ha compelido a evitar tal tipo de conflagración. Durante la guerra fría primó una lógica de contención mutua que permitió mantener al mundo alejado de tal posibilidad.

Pero el fin de esa atapa, la desaparición de la Unión Soviética y del mundo bipolar y el desenfrenado triunfalismo desatado en Occidente tras aquella idea de que “la historia había finalizado”, ha llevado al mundo a una fase de escepticismo que ha ido escalando en la medida del fracaso del capitalismo como instrumento para generar estabilidad y desarrollo en el planeta. Por el contrario, se ha encaminado a la humanidad a una era en la que parecieran estar manifestándose los prolegómenos del final de la hegemonía occidental y de Estados Unidos, su principal representante.

Todo ello expone una situación de elevada incertidumbre en la medida que Estados Unidos -como ha sido natural en el pasado con otras potencias- resiste su declive y lo hace con los instrumentos que tiene a su alcance, el principal de los cuales es su poderío militar utilizado como herramienta de amenaza, chantaje, agresión, intervención, guerra, conflicto, asesinato y muerte.

Uno puede suponer que finalmente se impondrá la racionalidad y el fantasma destructivo de una guerra termonuclear no llegue a ocurrir. Lamentablemente, las señales que se envían desde Occidente en ese sentido no son alentadoras. En el horizonte del liderazgo estadounidense y europeo, se observa un panorama de mediocridad, estulticia e ignorancia que a veces asusta. Estas “cualidades” vistas en su conjunto son las que el profesor Sergei A. Karaganov, presidente honorario del Consejo de Política Exterior y de Defensa de Rusia, denomina “parasitismo estratégico”, caracterizado por la pérdida de las élites occidentales de los sentidos de la historia y de la autopreservación.

Los hechos apuntan en esa dirección. Cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó un presupuesto de casi 100 mil millones de dólares para escalar los conflictos a nivel mundial, estaban apuntando a la necesidad de salvaguardar su economía -en crisis desde hace más de 40 años- de la única manera que pueden hacerlo: tratando de reflotar su principal industria, la de armamento, para lo cual necesitan que en el mundo haya guerras o cuando menos, conflicto. Algunos se preguntarán de cuál crisis estoy hablando cuando al contrario, lo que se observa es una maravillosa realidad de alfombras rojas, vestidos largos, lujosos yates y costosas joyas que transmiten los medios de comunicación imperiales como expresión del éxito del sistema. Al respecto, me estoy refiriendo a que todo eso ayuda a tapar el aprieto de una economía que desde la década de los 80 del siglo pasado se sostiene a través de la emisión de dólares inorgánicos que han inundado al mundo

Clausewitz apuntó que: “La guerra es la continuación de la política por medios violentos”. A su vez, Lenin dijo que la política es la expresión concentrada de la economía”, de ello se puede deducir claramente que toda guerra persigue objetivos económicos. En este caso, repito, se trata de salvar a Estados Unidos y a la economía capitalista del colapso.

Ese paquete de alrededor de 100 mil millones de dólares, de forma patente está orientado a generar conflictos y desatar guerras: US$61.000 para Ucrania (contra Rusia), US$26.400 para Israel (contra Irán) y US$8.100 para Taiwán (contra China). Tres conflictos que Occidente ostensiblemente está perdiendo sin que se observen posibilidades ciertas de reversión.

En el caso de Ucrania, cuando a todas luces, Rusia está avanzando en sus planes, “sin prisas pero sin pausas”, no es posible pensar que lo que Kiev no pudo hacer cuando recibió 200 mil millones de dólares en dos años y tenía 500 mil combatientes más, lo pueda realizar con 61 mil millones de dólares (que en realidad son 25, porque el resto se quedará en Estados Unidos) y cuando ya no cuenta con la principal masa de combatientes, oficiales y soldados experimentados, jóvenes y con fervor patriótico que hoy ya no tiene. 500 mil combatientes ha enviado Zelenski a la muerte, solo para satisfacer al Complejo Militar Industrial estadounidense y a la estupidez europea.

Cuando de irracionalidad se habla, me refiero precisamente a eso, a los 500 mil jóvenes ucranianos sacrificados sin sentido, aunque también se pueden poner otros ejemplos. Veamos:

1. Alemania renunció a sostener su economía basada en la energía barata que le proporcionaba Rusia. Prefirió destruir su industria y someter a sus ciudadanos a un enorme incremento en sus gastos en combustible. Mientras tanto, se hizo cómplice de la destrucción del gasoducto Nord Stream 1 (construido por una empresa alemana) para después seguir pagando la cobertura de los seguros de ese gasoducto, toda vez que está obligado contractualmente.

2. Mientras sostiene un discurso profundamente anti ruso y asume como estandarte las sanciones contra Moscú, España importa hoy casi el doble del gas que le enviaba ese país antes de febrero de 2022. Es decir, mientras en 2021 llegaron a España, 37.027 gigavatios hora de gas natural ruso, en el año 2023 obtuvieron 72.690 GWh, o sea, prácticamente el doble.

3. En 2022, el entonces primer ministro de Letonia Krisjanis Karins, país de 64,5 mil Km² y 1,8 millones de habitantes que tiene una fuerzas armadas de 5.500 efectivos regulares y 8.500 en la reserva, envalentonado por su membresía en la OTAN, hizo un llamado a derrotar militarmente a Rusia como único camino para lograr la paz.

4. En el mismo momento (entre el domingo 26 y el martes 28 de mayo) que en Gaza, Israel realizaba nuevas matanzas causantes de casi 200 muertos y 500 heridos para sumarse a los más de 36 mil fallecidos y 81 mil heridos que la invasión nazi sionista ha producido desde el 7 de octubre pasado, el vocero del Pentágono John Kirby opinó que no había ocurrido nada que impulsara a Estados Unidos a retirar la ayuda militar estadounidense a Israel porque este país aún “no había cruzado la línea roja”.

5. Cualquiera que tenga un mínimo de conocimientos militares, sabía que sostener una minúscula cabeza de playa en el asentamiento de Krynky en la margen izquierda del río Donets, bajo soberanía rusa y defender a ultranza las ciudades de Avdiivvka y Artemivsk (antes Bajmut), eran una total locura desde el punto de vista táctico y operativo. La decisión de la dirigencia ucraniana de hacerlo, solo se puede entender como la necesidad de obtener objetivos de propaganda a costa de la muerte innecesaria de decenas de miles de jóvenes soldados ucranianos.

6. Finalmente, carente de explicaciones que permitieran refutar las acciones de Rusia en defensa de su soberanía, el presidente Biden concluyó que su homólogo ruso Vladimir Putin “era un loco hijo de puta”. Ese es el nivel argumentativo del líder de la nación más poderosa del planeta. En sus manos estamos.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que denomino “mediocridad, estulticia e ignorancia” del actual liderazgo occidental. En el mundo de hoy, estos ingredientes son gasolina para el fuego de la guerra. Vuelvo al profesor Karaganov: “El delirio de masas está impidiendo que la razón regrese a Occidente”. A continuación, el destacado académico ruso se pregunta “¿Cómo puede el resto del mundo lidiar con esta locura? ¿Y qué puede esperar el resto del mundo?”

Durante la segunda guerra mundial, antagónicamente enfrentados desde el punto de vista ideológico, los líderes de la Unión Soviética José Stalin; de Estados Unidos, Franklin Roosevelt (Harry Truman tras el fallecimiento del anterior) y Winston Churchill del Reino Unido se reunieron varias veces y se articularon para derrotar al nazi fascismo.

Hoy, eso es imposible, al contrario, ante la posibilidad de que se llegara a una pronta negociación y un acuerdo que hubiera evitado la pérdida de centenares de miles de vidas, fue el propio líder británico Boris Johnson quien abortó esa contingencia tras la ilusoria idea de obtener una victoria militar contra Rusia. Cerrando toda posibilidad al diálogo y la negociación, en Ucrania fue aprobada una ley que considera esa alternativa como alta traición, dejando el camino para Kiev, solo abierto a una guerra que no tiene ninguna posibilidad de ganar.

De ahí que, volviendo a la pregunta inicial, en medio de tanta irracionalidad y tanta mediocridad, se tengan dudas en torno a la posibilidad o no de que se desate una tercera guerra mundial. De hecho, varios líderes occidentales, en Estados Unidos, Europa e Israel han hecho un llamado a la utilización de armas nucleares en los conflictos de Ucrania y Gaza, de manera tal, que no estamos ante una quimera irrealizable.

Solo queda apelar a la sensatez que emana de la necesidad de evitar la destrucción de la vida en el planeta. Se ve difícil pero no imposible. Contra ello, atenta que, como dice Karaganov: “ …el nivel intelectual de la mayoría de las élites ha caído bruscamente debido a los cambios en los estándares morales y al deterioro de su sistema de educación superior, especialmente en Europa”.

Por lo pronto, la tarea es resistir, resistir y vencer. Finalizo una vez más con el profesor Karaganov: “Debemos aprender unos de otros a vivir en paz, respetar y apoyar las culturas de los demás, desarrollar nuestra propia cultura y promoverla en todo el mundo. Pero, sobre todo, debemos respetar la singularidad de cada pueblo y fomentar el enriquecimiento intercultural positivo”. Al igual que él soy optimista respecto del futuro, aunque debemos ser capaces de evitar una Tercera Guerra Mundial. “Esta es nuestra tarea común”.

http://www.sergioro07.blogspot.com

FUENTE: sergioro07.blogspot.com

Occidente está empeñado en provocar a Rusia a una guerra caliente

A medida que se vuelve evidente la inminente humillación de la OTAN en Ucrania, las elites occidentales que realmente dirigen el espectáculo apuestan por provocar una Guerra Caliente contra Rusia.

Pepe Escobar.— La advertencia del presidente Putin no podría ser más cruda: “En caso de que se utilicen armas de largo alcance, las Fuerzas Armadas rusas tendrán que tomar nuevamente decisiones sobre la ampliación de la zona sanitaria (…)  ¿Quieren un conflicto global? Parecía que querían negociar [con nosotros], pero no vemos mucho deseo de hacerlo”.

Al portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, se le ocurrió entonces la metáfora adecuada para designar los estallidos belicistas de la OTAN: no sólo la OTAN está aumentando el grado de escalada sino que se está sumergiendo en un «éxtasis» bélico.

No hay nada más serio que eso. “Ellos”, como aludió Putin, parecen querer un “conflicto global”. Ése es el núcleo de la nueva estrategia suicida del “éxtasis” de la OTAN.

A pesar de todos sus circunloquios, el secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg , el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, han dado luz verde a Kiev para utilizar armas occidentales para ataques en lo más profundo de la Federación Rusa. El supuesto debate, aún en curso, es sólo una “cortina de humo” para el objetivo real: un pretexto que podría conducir a la Tercera Guerra Mundial.

No hay razón para pensar que Kiev realizará ataques “limitados” contra objetivos relativamente sin importancia. En cambio, es probable que apunte a infraestructuras de seguridad críticas con la esperanza de provocar una respuesta rusa implacable, lo que a su vez allanaría el camino para que la OTAN invocara el Artículo 5 y se involucrara abiertamente en una Guerra Caliente.

Ya al borde de la perdición

La escalada de “éxtasis” definida por Peskov se salió de control desde que a principios de este año se envió a Kiev un nuevo lote (secreto) de ATACMS, complementado con ATACMS de mayor alcance. Kiev los ha estado utilizando para ataques a bases aéreas rusas y nodos clave de defensa aérea. Estos ATACMS disparan misiles a una velocidad de Mach 3: un serio desafío incluso para los mejores sistemas de defensa aérea rusos.

Todo esto parece apuntar a una decisión crucial envuelta en varias capas de niebla: a medida que se vuelve evidente la inminente humillación de la OTAN en el suelo negro de Novorossiya, las elites occidentales que realmente dirigen el espectáculo apuestan por provocar una Guerra Caliente contra Rusia.

Richard H. Black, ex senador estadounidense por Virginia, ofrece un análisis aleccionador :

“Esta es una continuación del patrón en el que las fuerzas de la OTAN reconocen que están perdiendo la guerra en Ucrania, con las frágiles líneas de defensa rompiéndose, y la respuesta de la OTAN es intensificar la guerra. Esto no es accidental, sino muy deliberado. No es el primer ataque a la tríada nuclear rusa. 

Los ideológicos están viendo cómo su mundo se desmorona, después de enarbolar la bandera del arco iris sobre países conservadores y [librar] guerras perpetuas. Están frenéticos y podrían escalar hasta una guerra nuclear para salir del apuro. 

Están dando una serie de pequeños pasos y responden que «no hacen nada en respuesta», por lo que siguen dando pequeños pasos hasta que uno de ellos cae sobre una mina terrestre y estamos en la Tercera Guerra Mundial. (…) 

Putin es muy consciente de la desconexión existente en Occidente, y sigue diciendo que la OTAN simplemente está haciendo ruido, pero no es así: Putin está informando a Occidente de la peligrosa realidad”.

En Rusia, el senador Dmitry Rogozin, ex jefe de Roscosmos, advirtió directamente a Washington: “No estamos sólo en el umbral, sino ya en el borde, más allá del cual, si no se detiene al enemigo en tales acciones, se producirá un colapso irreversible de la seguridad estratégica de las potencias nucleares».

El general Evgeny Buzhinky presentó un escenario siniestro: “Estoy seguro de que si los ataques de Taurus de ATACMS son muy perjudiciales para Rusia, entonces supongo que al menos atacaremos el centro logístico en el territorio de Polonia en Rzeszów” donde se encuentran los misiles que entregan a Ucrania.

La conexión en este caso sería irreversible: Rusia golpea a Polonia; La OTAN invoca el artículo 5; Tercera Guerra Mundial.

Tener cuidado con lo que deseas

Como era de esperar, el “éxtasis” bélico de la OTAN está envuelto en cobardía. A pesar de toda la basura retórica 24 horas al día, 7 días a la semana sobre «no queremos una guerra con Rusia», los hechos apuntan a que la OTAN utiliza a Kiev para atacar e intentar destruir una amplia gama de activos militares rusos.

Tampoco se puede negar el papel del Estado profundo estadounidense que estimula los ataques terroristas de Kiev contra civiles rusos en Donbass, Belgorod y otros lugares.

Teniendo en cuenta el serio debate que finalmente se ha iniciado en varias plataformas rusas, todo esto podría constituir un pretexto razonable para un lanzamiento nuclear táctico contra la –legítimamente ilegítima– banda de Kiev. Al menos así se pondría fin a una guerra que se prolonga demasiado.

Sin embargo, eso estaría totalmente fuera de lugar cuando se trata del legalista Putin, que aborda las cuestiones cargadas de un Armagedón, con la paciencia de un monje taoísta.

Sin embargo, Rusia tiene todo un arsenal de herramientas asimétricas –tanto convencionales como nucleares– que pueden asestar un doloroso golpe a la OTAN en los lugares donde la alianza menos lo espera.

Aún no hemos llegado a ese punto, aunque nos acercamos inquietantemente a el día tras día. Dmitri Medvedev ha emitido la enésima línea roja: un ataque estadounidense contra objetivos rusos, o que Estados Unidos permita que Kiev ataque objetivos dentro de Rusia utilizando misiles y drones estadounidenses sería el «comienzo de una Guerra Mundial”.

Y el Ministro de Asuntos Exteriores Lavrov, haciendo gala una vez más de su característica paciencia taoísta, tuvo que hacer otro serio recordatorio: Rusia considerará el despliegue de F-16 con capacidad nuclear en Ucrania –que de facto sólo pueden ser operados por pilotos de la OTAN – como “ una señal deliberada de la OTAN en el ámbito nuclear a Rusia”.

Y todavía,  el grupo de doctores Strangeloves – generosamente recompensados por la enrarecida plutocracia atlantista que ostenta el poder real, fondos, influencia y control de los medios de comunicación – no quiere escuchar.

VÍA:observatoriocrisis.com

Las interferencias electrónicas rusas inutilizan el armamento de Estados Unidos

Cuando el ejército ruso entró en Siria, el armamento occidental dejó de funcionar debido a las interferencias electrónicas. El territorio se convirtió en una burbuja y el instrumental de los aviones dejó de funcionar.

En Ucrania ha ocurrido algo parecido. El ejército ucraniano ha tenido que dejar de utilizar algunas de las armas entregadas por Estados Unidos debido a la guerra electrónica rusa. Lo admitió la CNN el año pasado (1) y el viernes el Washington Post volvió sobre este inconveniente (2).

Por su parte, el sábado Putin afirmó que desde febrero de 2022, la producción de equipos de guerra electrónica se ha multiplicado por 15.

Las municiones fabricadas en Estados Unidos dependen de una guía satelital que no resiste las interferencias rusas. Entre esas municiones están los proyectiles de artillería guiados por GPS Excalibur, cohetes para sistemas múltiples de lanzamiento de cohetes Himars y bombas lanzadas por aviones Jdam.

Estados Unidos detuvo por completo las entregas de proyectiles Excalibur hace seis meses después de que los informes de campo confirmaran que eran ineficaces, dice el Washington Post.

Una evaluación interna del ejército ucraniano reconoce que la tasa de éxito de las municiones cayó a sólo el 10 por ciento en cuestión de meses. “La tecnología Excalibur en las versiones existentes ha perdido su potencial”, dice el informe, y agrega que las interferencias rusas refutan su reputación como arma de “un solo disparo y un solo objetivo”.

Cuando se suministraron al ejército ucraniano en 2022, los Himars fueron noticia de portada. Por fin llegaba el arma milagrosa que haría retroceder a los rusos. Un año después nadie se acordaba de aquello. “Los rusos desplegaron la guerra electrónica, desactivaron las señales de satélite e Himars se volvió completamente ineficaz”, lamenta un alto oficial ucraniano al periódico. Por esa razón, la OTAN tuvo que recurrir al despliegue de un “proyectil muy costoso” contra objetivos de menor importancia, añade.

La tasa de éxito de los Jdam también cayó significativamente pocas semanas después de su primera entrega a Kiev en febrero del año pasado, cuando se demostró que tampoco resistía las interferencias. Las bombas de fabricación estadounidense no alcanzaron sus objetivos entre 200 metros y 1,2 kilómetros.

Los militares ucranianos reconocen al Washington Post que es difícil hacer los ajustes necesarios al “armamento defectuoso” debido a un “proceso excesivamente burocrático” en Washington. Sin embargo, en el caso de los Jdam el fabricante pudo proporcionar un parche y las municiones todavía están en funcionamiento en el campo de batalla.

Rusia ha advertido repetidamente que los suministros de armas a Ucrania por parte de Estados Unidos y sus secuaces no impedirán que Moscú alcance sus objetivos militares, añadiendo que eso sólo prolonga los combates y aumenta el riesgo de un choque directo entre Rusia y la OTAN.

Según las fuentes rusas, el suministro de armas, el intercambio de inteligencia y el entrenamiento de las tropas ucranianas significa que los países occidentales ya se han convertido en partes beligerantes de la guerra.

(1) https://www.cnn.com/2023/05/05/politics/russia-jamming-himars-rockets-ukraine/index.html
(2) https://www.washingtonpost.com/world/2024/05/24/russia-jamming-us-weapons-ukraine/

FUENTE: mpr21.info

Países Bajos ha capacitado a 300 marines del régimen nazi de Ucrania en lo que va del año

Países Bajos ha entrenado a 300 marines para el régimen nazi-fascista de Ucrania desde principios del año, comunicó la ministra de Defensa neerlandesa, Kajsa Ollongren.

“Durante los primeros meses de 2024, las Fuerzas Armadas de Países Bajos han entrenado a 300 marines ucranianos”, escribió la ministra en la red social X.

Ollongren también informó que visitó recientemente los cursos de entrenamiento en operaciones anfibias y en zonas urbanas.

Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente Vladímir Putin, son proteger a la población de “un genocidio por parte del régimen de Kiev” y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia el este.

Moscú advirtió en reiteradas ocasiones que la Alianza Atlántica está “jugando con fuego” al suministrar armas a Ucrania, y que los convoyes extranjeros con armas serían “objetivo legítimo” para su Ejército nada más cruzar la frontera.

EEUU y la OTAN, según el canciller ruso, Serguéi Lavrov, participan directamente en el conflicto en Ucrania, no solo mediante el suministro de armas, sino también mediante la capacitación de personal en territorio del Reino Unido, Alemania, Italia y otros países.

FUENTE: latamnews.lat

Vigorosa respuesta nuclear y geofinanciera de Putin frente a la ofensiva multidimensional de EEUU

La reciente consolidación geoestratégica de un ‘G2’ de Rusia y China destaca el vigor de Putin en sus respuestas a la escalada ofensiva de EEUU y la OTAN en los ámbitos nuclear y geofinanciero. El presidente ruso responde con ejercicios tácticos nucleares y, por la incautación de los capitales rusos por Occidente, embargará bienes estadounidenses.

Alfredo Jalife-Rahme (Sputnik).— La tectónica visita del presidente Vladímir Putin a Pekín profundizó el “G2” entre Rusia y China, frente al aislamiento de Estados Unidos.

Nada menos que Michael Pillsbury, becario de Heritage Foundation, comentó a Fox News que la Administración Biden había cometido un grave error geoestratégico: “Empujar conjuntamente a dos potencias nucleares, Rusia y China, es realmente un error del más alto nivel”.

En un profundo análisis geoestratégico, el “G2” entre Rusia y China prima sobre todo lo demás, lo cual fue el temor antes de fallecer del rusófobo Zbigniew Brzezinski, asesor de Seguridad Nacional del Partido Demócrata y sus presidentes en turno, en su libro El Gran Tablero de Ajedrez: la Primacía de EEUU y sus Imperativos Geoestratégicos, donde compartió su angustia en los pasados 30 años de que “una única gran coalición de China y Rusia, no por ideología, pero por agravios complementarios, causaría el escenario más peligroso en lo que se refiere a las amenazas a la hegemonía estadunidense”.

Fuerte de su consolidada alianza con China, ahora con un “G2” que si se atreve a decir su nombre, el presidente ruso Putin ya se puso los guantes para contrarrestar la escalada ofensiva de Estados Unidos y sus vasallos de la OTAN en los ámbitos geofinanciero y nuclear.

Ante las ominosas amenazas de confiscar los capitales rusos en Occidente —que forma parte de la guerra multidimensional de EEUU contra Rusia en la guerra hibrida en curso— “Ucrania, Primera Guerra Híbrida Mundial: Fractura de la Biosfera”; y los suculentos capitales rusos en Occidente —”Ominosa Guerra ‘Geofinanciera’: Amenaza de Confiscación de los Capitales Rusos por el G7″—, el presidente ruso Vladímir Putin se prepara a tomar represalias contra los activos fiduciarios y catastrales de Washington en Rusia para compensar las pérdidas de Moscú.

El decreto firmado por el presidente ruso constituye una represalia proporcional a la legislación reciente del Congreso de EEUU para confiscar los activos rusos en los bancos estadounidenses —que son una bicoca de alrededor de 5.000 millones de dólares frente al principal gradiente de más de 200.000 millones que se encuentran en Euroclear, en Bruselas, donde el banco globalista JP Morgan Chase controla la mayoría de sus acciones, donde brillan los intereses del banquero David Rockefeller (creador de la siniestra Comisión Trilateral) y sus súbditos como Klaus Schwab, del Foro Económico Mundial de Davos— y su parasitaria transferencia pecuniaria a Ucrania con el fin de que prosiga la hemorragia demográfica de Rusia y el intento de un “cambio de régimen” en el Kremlin, además de su anhelada “balcanización”.

Cabe recalcar que hasta la pugnaz Christine Lagarde, gobernadora del Banco Central Europeo, advirtió que “disponer de los activos rusos resquebraja el orden internacional”.

En el ámbito nuclear, el Ministerio de Defensa de Rusia anunció el pasado 6 de mayo —en respuesta a las amenazas del presidente francés Emmanuel Macron para enviar tropas francesas a Ucrania y la mención del canciller británico David Cameron para que el régimen hoy ilegítimo del comediante ucraniano Zelenski use los misiles británicos de largo alcance para golpear el territorio de Rusia— anunció que ya iniciaron sus ejercicios con armas nucleares tácticas desde el pasado 21 de mayo en su “distrito militar sureño” (Léase: frontera con Ucrania).

Las ominosas provocaciones de Francia y Gran Bretaña —las únicas dos potencias nucleares europeas de la OTAN— fueron bendecidas por el malhadado secretario de Estado, Antony Blinken, cuando el régimen ucraniano del ilegítimo Zelenski —cuyo período presidencial finiquitó el mismo 21 de mayo— está al borde del colapso militar.

Ante el tsunami de amenazas de EEUU y sus vasallos nucleares de la OTAN, el presidente ruso Putin advirtió en forma categórica que, quienes emiten tales “advertencias”, son “países con pequeños territorios pero densas poblaciones”, y sentenció que “la escalada constante puede llevar a serias consecuencias”: léase un “conflicto global”.

Si hacemos caso al icónico reportero Seymour Hersh, quien abreva de los servicios de inteligencia de EEUU, la congénita rusofobia de Biden lo ha confinado a una “permanente Guerra Fría” contra Moscú, que solamente puede ser resuelta por la vía “diplomática”.

Hungría: conflicto ucraniano es una guerra entre Rusia y Occidente

Praga. El conflicto en Ucrania es una guerra entre Rusia y Occidente, con la mediación de esa república exsoviética, carente de soberanía, consideró el primer ministro húngaro, Viktor Orban, citado por la televisión capitalina.

Por ello, para una solución pacífica, que debe determinar un sistema de seguridad para los próximos años, son necesarias conversaciones entre Rusia y Estados Unidos, estimó el jefe de Gobierno magiar en declaraciones al canal de televisión checo XTV.

Las negociaciones decisivas serán no precisamente entre Rusia y Ucrania, sino entre Estados Unidos y Rusia, aseguró el dirigente húngaro.

Si Estados Unidos y Europa se negaran a suministrar armamentos y dinero a Ucrania, la confrontación hubiera terminado, declaró Orban, en referencia a la operación bélica ordenada en febrero de 2022 por el presidente Vladimir Putin para proteger la región rebelde de Donbás.

Ucrania dejó de ser un estado independiente y ella sola es incapaz de llevar a cabo la guerra, pues las riendas de ese conflicto las controla Occidente a través de Kiev, por eso, al final, habrá pláticas entre Estados Unidos y Rusia, opinó el Primer Ministro.

Para Orban, un acuerdo entre Rusia y Estados Unidos en torno a las hostilidades en suelo ucraniano podría determinar el orden mundial de seguridad de los próximos años, tal y como ocurrió después de la II Guerra Mundial (1939-1945).

Desde el inicio de la confrontación, Occidente suministró armamentos a Ucrania por más de 165 mil millones de dólares y recientemente el Congreso norteamericano aprobó otra ayuda por más de 63 mil millones, mientras que la Unión Europea pretende aportar otros 50 mil millones.

Ello incluyó tanques como los británicos Challenger, los alemanes Leopard, los estadounidenses M1 Abrams, blindados franceses, checos y belgas, así como obuses, sistemas antiaéreos Patriot, drones y otros medios, gran parte de los cuales fue destruido por tropas rusas.

FUENTEprensa-latina.cu

Hungría: conflicto ucraniano es una guerra entre Rusia y Occidente

Praga. El conflicto en Ucrania es una guerra entre Rusia y Occidente, con la mediación de esa república exsoviética, carente de soberanía, consideró el primer ministro húngaro, Viktor Orban, citado por la televisión capitalina.

Recientemente aparecieron en Internet imágenes en las que se pueden ver rastros de la destrucción de la estación de radar Voronezh-DM cerca de Armavir. 
Por la evidencias Londres y la Dirección de Inteligencia ucraniana han decidido ir “con todo” contra el interior de Rusia

Dmitri Plótnikov (Pravda)

¿De qué estamos hablando?

Se ha informado que la estación de radar fue alcanzado por vehículos no tripulados de tipo desconocido. La naturaleza del daño indica que las líneas eléctricas de alto voltaje de los módulos transceptores de la estación resultaron parcialmente dañadas por fragmentos de un dron kamikaze .

Los bloques de los módulos transceptores (junto con los desfasadores, los circuitos de refrigeración y los amplificadores) podrían haber sufrido daños mínimos, como lo indica la ausencia de rastros de un impacto directo de los drones en los conjuntos de antenas.

Teniendo en cuenta la modularidad de toda la estación Voronezh-DM (y de todas las estructuras de este tipo), se espera una pronta restauración del radar y su regreso al servicio de combate para el ejército ruso.

El sistema de alerta temprana contra ataques con misiles no habían sido impactados anteriormente por vehículos aéreos no tripulados kamikazes de las Fuerzas Armadas de Ucrania. ¿Por qué estos ataques son peligrosos y a qué pueden conducir?¿Cómo es la estación?

La estación de radar de dos antenas Voronezh-DM forma parte del sistema de alerta de ataques con misiles. Proporciona vigilancia del cielo (y del espacio), cubre las direcciones del norte de África y Asia central hacia el mar Mediterráneo y reemplazó al radar Dnepr cerca de Sebastopol y al radar Daryal en Gabala (Azerbaiyán).

La estación es un medio para monitorear los lanzamientos de misiles balísticos y detectar armas de ataque aerodinámico hipersónico a gran altitud desde el aire y el espacio.

¿Qué tipo de dron se utilizó para el ataque?

Al principio la versión conocida fue que un UJ-26 «Beaver» o «Fierce» atacó siguiendo una ruta compleja que bordeó los sectores de observación de los radares de defensa aérea y de antimisiles de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas.

Pero luego se informó que se utilizaron drones británico-portugueses Tekever AR3 en manos las Fuerzas Armadas de Ucrania . Los drones podrían haberse desplegado en las inmediaciones de la estación, quizá a sólo unos kilómetros de distancia. Pero, también es posible que hayan volado desde Ucrania.

La ruta para evitar la defensa aérea rusa debería haber tenido obligatoriamente la asistencia de un avión de reconocimiento no tripulado RQ-4 Global Hawk. Durante varios meses, el foco de estos drones estadounidenses se desplazó precisamente hacia Kuban, como lo demuestran sus constantes vuelos por esa región.

Conclusión

Un ataque a una estación en Armavir y un intento de atacar otra estación a 25 kilómetros de Orsk pueden ser parte de la misma operación especial. Es posible que el uso de drones de fabricación británica-portuguesa sea un punto fundamental, porque es Londres quien es considerado el “arquitecto” de muchos de los ataques terroristas por parte de la Dirección de Inteligencia de Ucrania: entre estos se encuentran los intentos de aterrizar en Crimea y otras provocaciones. Hasta ahora estas acciones habían fracasado.

Por cierto, las estaciones de Armavir y Orsk son las más cercanas a los territorios liberados .También hay que señalar que el año pasado, el jefe del Estado Mayor del 15º Ejército de las Fuerzas Aeroespaciales de Propósitos Especiales, general Anatoly Nestechuk , dijo que el radar tipo Voronezh también funcionaría en Crimea.

El sistema de radar Voronezh es una serie de estaciones rusas de radar estacionarias que vigilan un horizonte de largo alcance y están diseñadas para detectar objetos espaciales y aerodinámicos, incluidos misiles balísticos y de crucero.

La familia incluye estaciones de rangos de longitud de onda del metro («Voronezh-M»), del decímetro («Voronezh-DM») y del centímetro («Voronezh-SM»). Estas estaciones proporcionan un alto rango de detección de objetos y precisión en la determinación de sus parámetros. .

Cuba y Rusia ratifican compromiso con el multilateralismo

Cuba y Rusia ratificaron el compromiso con el fortalecimiento del multilateralismo y la cooperación internacional como solución a los desafíos globales, durante Consultas Intercancillerías sobre derechos humanos.

De acuerdo con la información publicada en la web del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de la isla, en el encuentro ambos países manifestaron su posición en la defensa del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Celebran #Cuba 🇨🇺 y #Rusia 🇷🇺 consultas intercancillerías sobre derechos humanos.

Durante el fructífero encuentro, se constató el alto nivel de convergencia en las posiciones de ambos países.

🔗https://t.co/UkwVZT7Exa pic.twitter.com/nKC64S4Tom

— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) May 30, 2024

Por la parte cubana presidió la reunión el director general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Minrex, Rodolfo Benítez.

Encabezó la delegación de Rusia Grigory Lukiyantsev, director del departamento de la Cooperación Multilateral en materia de Derechos Humanos y Comisionado Especial para los Derechos Humanos, Democracia y Supremacía de la Ley del Ministerio de Asuntos Exteriores.

En la cita, ambas partes rechazaron los enfoques de selectividad, dobles raseros y la politización que algunos países pretenden imponer en el tratamiento de los derechos humanos en el ámbito multilateral, indicó la fuente.

Además constataron el alto nivel de convergencia en las posiciones respecto al tema y coincidieron en la utilidad de estas consultas, que permiten compartir experiencias y buenas prácticas en la promoción y protección de los derechos humanos, agregó el Minrex.

A su vez, contribuyen a fortalecer las relaciones de amistad y cooperación entre ambos países, manifestaron.

Al finalizar, las delegaciones acordaron mantener estas conversaciones con periodicidad anual, de manera rotatoria en esta capital y Moscú.

Rusia confirma su disposición a responder amenazas de la OTAN y la UE en Ucrania

El Representante Permanente Adjunto de Rusia ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE ), Maxim Boyakevich, destacó que Rusia responderá apropiadamente a todas las amenazas planteadas por la OTAN y la Unión Europea en Ucrania.

“No sacrificaremos nuestros intereses, la seguridad y la estabilidad de nuestro Estado en favor de las ambiciones neocoloniales de varios países de la OTAN y de la Unión Europea, y responderemos adecuadamente a todas las amenazas que crean en el territorio de Ucrania.”, dijo el funcionario ruso, citó la agencia de noticias TASS.

Asimismo, señaló que al involucrarse en el conflicto ucraniano y la confrontación armada con Rusia, los Estados miembros de la OTAN y la UE están poniendo en gran peligro la situación en Europa y el mundo, e indicó que estos países que interpretando incorrectamente la moderación rusa.

Cabe recordar que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, había anunciado la posibilidad de levantar las restricciones impuestas al uso por parte de Ucrania de armas occidentales para lanzar ataques en territorio ruso.

“¡Biden no solo tiene demencia, está loco!”: Congresista reacciona al permiso a Ucrania para atacar territorio ruso

Marjorie Taylor Greene mostró su indignación por el reporte de Politico, que afirma que el mandatario le permitió en secreto a Kiev utilizar armas de fabricación estadounidense contra objetivos rusos cerca de Járkov.

La congresista republicana Marjorie Taylor Greene expresó duras críticas contra el presidente Joe Biden por el reportado permiso que le habría otorgado el Gobierno de EE.UU. a Ucrania para atacar objetivos rusos con armas de fabricación estadounidense.

“Biden dio en secreto permiso a Ucrania para atacar dentro de Rusia con armas estadounidenses, una escalada que podría llevarnos a una guerra directa con Rusia. Joe Biden no solo tiene demencia, ¡sino que está loco!”, señaló Greeene en su cuenta de la red social X.

“¡Estados Unidos debería buscar la paz, no la guerra mundial!”, agregó la representante del 14.º distrito de Georgia y compartió el artículo que revela la información.

De esta manera, la republicana reaccionó al reporte de Politico, que afirma que el mandatario le ha dado en secreto el permiso a Kiev para atacar territorio ruso con armas de EE.UU. De acuerdo con un funcionario de EE.UU. y otras dos personas que hablaron con el medio bajo condición de anonimato, el permiso solo afecta a zonas rusas cercanas a la región ucraniana de Járkov.

Uno de los interlocutores manifestó que “el presidente ordenó recientemente a su equipo que se asegurara de que Ucrania pudiera usar armas estadounidenses para fines de contraataque en Járkov, de modo que Ucrania pueda responder a las fuerzas rusas que les están atacando o preparándose para hacerlo”.

Por otra parte, la misma fuente sostuvo que la política de la Casa Blanca respecto a ataques de largo alcance dentro de Rusia “no ha cambiado”.

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