Hungría mantendrá el veto unilateral a las importaciones de productos agrícolas ucranianos pese a la decisión del Parlamento Europeo de prolongar por otro año su importación libre de impuestos, declaró el ministro de Agricultura húngaro, Nagy Istvan.
El 23 de abril, los diputados del Parlamento Europeo, en una sesión plenaria en Estrasburgo, aprobaron prorrogar por un año, hasta junio de 2025, las importaciones libres de impuestos de mercancías de Ucrania, incluidos los productos agrícolas.
“Bruselas abandonó nuevamente a los agricultores, y por el momento no limita las importaciones de granos ucranianos (…). El Gobierno húngaro mantendrá la prohibición de las importaciones, impuesta a nivel nacional, y protegerá con todas sus fuerzas los intereses de los productores”, indicó Istvan.
El ministro húngaro agregó que en los comicios a la Eurocámara del próximo 9 de junio es necesario elegir a nuevos líderes, que no pongan “los intereses de terceros países por encima de sus propios agricultores”, y que sean capaces de “tomar medidas reales para proteger a los agricultores europeos”.
La discusión de la propuesta de extender la importación libre de impuestos de bienes de Ucrania se llevó a cabo en el contexto de las protestas masivas de agricultores que persisten en diferentes países de la Unión Europea.
Los campesinos europeos exigen cambiar la política agraria europea, eliminar numerosas restricciones a los agricultores, incluidas las ambientales, y detener las importaciones incontroladas de productos extranjeros baratos.
El 27 de marzo, los representantes permanentes de los países miembros de la UE en una reunión en Bruselas acordaron una nueva versión de compromiso de la propuesta de la Comisión Europea (CE) de prorrogar por un año, hasta el 5 de junio de 2025, la importación libre de impuestos de mercancías de Ucrania.
El 4 de abril, el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, declaró que Budapest mantendría la prohibición de importaciones de productos agrícolas ucranianos a pesar de la presión de la UE.
En junio de 2022, la UE suspendió por un año los aranceles a las mercancías ucranianas con el fin de ayudar a Kiev a aumentar las exportaciones, y en mayo de 2023, prolongó la medida por un año más. Desde marzo de ese mismo año la UE facilitó la entrada de los cereales ucranianos que debían ser reexportados a terceros países, pero, debido a los problemas logísticos, la mayor parte de esos alimentos se quedaba en las naciones limítrofes con Ucrania.
La situación desató una crisis en el sector agrario de estos países, en particular en Polonia y Hungría, hasta que en enero de 2023, los dos Estados, tras fuertes protestas de sus granjeros, instaron a la UE a restablecer los aranceles de importación al maíz y otros productos ucranianos.
Según un funcionario estadounidense, las fuerzas del país eslavo habrían usado los proyectiles por primera vez la semana pasada.
EE.UU. ha suministrado sigilosamente en las últimas semanas misiles balísticos ATACMS a Ucrania, según un funcionario estadounidense citado por Reuters.
Según la fuente, las fuerzas del país eslavo habrían usado los proyectiles por primera vez en el marco del conflicto con Rusia el pasado 17 de abril, contra un aeródromo ubicado en la península rusa de Crimea.
Los misiles formaban parte de un paquete de 300 millones de dólares en ayuda militar a Kiev aprobado por el presidente Joe Biden el pasado mes de marzo, señaló el funcionario, sin precisar la cantidad de proyectiles suministrados.
Durante meses, la Administración Biden se había opuesto al envío de misiles de hasta 300 kilómetros de alcance, ante el temor de que el Ejército ucraniano lo usara para atacar objetivos en el interior del país euroasiático. Sin embargo, la persona consultada señaló que Washington cambió de opinión después de acusar a Rusia de emplear misiles balísticos de largo alcance suministrados por Corea del Norte contra Ucrania en diciembre y enero.
Según el funcionario, el mandatario estadounidense habría ordenado que el suministro de los proyectiles se mantuviera en secreto para preservar el factor sorpresa ante las tropas rusas.
La portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zajárova, reaccionó a la noticia, acusando a EE.UU. de escudarse en la ‘fórmula de paz’ del presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, para “aumentar el potencial terrorista” de Kiev.
“El plan de Washington es asquerosamente sencillo: arrastrar a todo el mundo a una reunión vacía bajo el pretexto de ‘intenciones pacíficas’, mientras aumentan el potencial terrorista de Zelenski”, manifestó.
El hecho de que las potencias occidentales que apoyan a Ucrania tengan armamento nuclear incrementa el riesgo de que, en algún momento, Kiev lo utilice para atacar a Rusia, afirma en entrevista para Sputnik el internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Daniel Muñoz Torres.
“Es el caso de [Estados Unidos], Reino Unido y Francia, lo que aumenta el riesgo de que, en algún momento, los apoyos que puedan dar a Ucrania contemplen el uso de estas armas [nucleares] para tratar de atacar al Ejército ruso. Ahí estaríamos hablando de un conflicto a gran escala, del que la humanidad ni siquiera se podría imaginar cuáles serían sus consecuencias”, indica.
Angélica Ferrer (Sputnik).— El experto agrega que si bien las naciones se posicionaron a favor de un desarme nuclear al finalizar la Guerra Fría, la realidad es que el bloque occidental no ha cumplido con este objetivo.
“Ellos nunca han bajado su armamento y, cada vez, hacen [artilugios] más sofisticados y perfeccionistas, lo que genera un peligro para toda la humanidad, porque estamos en un momento en el que los conflictos [alrededor del mundo] no solo los libran los ejércitos de los países, sino que se han sumado mercenarios”, apunta.
Los dichos del especialista son en referencia al discurso del canciller ruso, Serguéi Lavrov, en su participación en la Conferencia para No Proliferación en Moscú.
En ella, el funcionario hizo énfasis en que las potencias nucleares de Occidente están cada vez más cerca de tener un enfrentamiento militar en el que incluyan armas de esta índole, especialmente aquellas que respaldan a Kiev.
Estos eventos cobran aún más relevancia después de que, durante esta semana, el presidente estadounidense, Joe Biden, firmó una nueva ley que otorga 95.000 millones de dólares en ayuda para Ucrania, Israel y el Indopacífico, misma que se dará en armas y equipamiento.
A esto se suma el proyecto de ayuda presentado por el Pentágono por 1.000 millones de dólares para Kiev, que incluye municiones de racimo y suministros de defensa aérea.
Otros temas sobre la mesa
Muñoz Torres, quien es docente en la UNAM, comenta que la discusión sobre el armamento nuclear también necesita tomar en cuenta la escalada de tensiones entre Irán e Israel que, en las últimas semanas, han tenido fuertes confrontaciones en respuesta al bombardeo israelí contra el Consulado de Irán en Damasco que se produjo a principios del mes.
Frente a esto, “las secuelas serían catastróficas (…) y no solo por los aspectos sociales, sino medioambientales. Sería provocar que el otro pueda hacer lo mismo contigo. Al final, se llegaría al exterminio”, acusa.
Pero esos no fueron todos los temas que Lavrov comentó en dicha conferencia. El canciller ruso expuso que, acerca del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN), Moscú podría reconsiderar la revocación de su ratificación, dado el poco interés que ha puesto Washington en la materia.
Al respecto, el internacionalista Rubén Ramos Muñoz, experto en negociaciones de política exterior, expone en entrevista para Sputnik que esta rispidez podría llevar a países que no son potencias nucleares, a buscar más armamento de este tipo.
Soluciones para disuadir las tensiones
Durante la Conferencia para No Proliferación en Moscú, el funcionario ruso comentó que algunas de las posibles soluciones para forjar una arquitectura de seguridad internacional actualizada son apostar por la igualdad, la indivisibilidad y el multilateralismo.
Al respecto, Muñoz Torres pondera que es fundamental ceñirse a los tres conceptos para disminuir la escalada de tensiones que existe en este momento.
“Hay que confiar en que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) hagan algo para concientizar a nivel mundial sobre lo que puede representar el uso desmedido de este [tipo de energía y armamento]”, precisa.
De igual manera, el docente de la UNAM también subraya la relevancia de grupos sociales, como la clase empresarial, para incidir en los gobiernos en pos de evitar el uso de las armas de esta índole.
Sin embargo, Muñoz Ramos hace énfasis en que deben existir mecanismos que impongan sanciones más severas a quienes no apuesten por frenar una confrontación nuclear.
Deben existir “esfuerzos más coercitivos para contrarrestar la proliferación nuclear. Ya se han hecho muchísimos acuerdos y avances desde la década de 1960, cuando fue la crisis de los misiles. No obstante, varias naciones, incluyendo a EEUU, no han estado de acuerdo en las propuestas de convenciones internacionales al respecto”, ahonda.
Asimismo, el especialista refiere que, aunque el empleo de este armamento y las estrategias para su no proliferación dependen de la soberanía de los pueblos, es fundamental que Naciones Unidas incite, a través de diversas vías, a no utilizarlo.
El representante permanente ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, también cuestionó que Tokio no nombrara al autor de los ataques, «como si las bombas nucleares […] vinieran realmente del espacio exterior y surgieran de la nada».
El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, hizo hincapié en que EE.UU. evita mencionar que fue el autor de los bombardeos atómicos a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki mientras hablan de sus consecuencias trágicas.
“Por cierto, mi colega estadounidense nos contó sobre su viaje a Japón y su visita a Nagasaki y las horribles consecuencias del bombardeo nuclear. ¿Puedo preguntarle si podría aclararnos quién llevó a cabo ese bombardeo nuclear por única vez en la historia de la humanidad?”, declaró el diplomático ruso durante una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas este miércoles.
Además, Nebenzia se dirigió con la misma pregunta al representante nipón, cuyo Estado —según él— “ni una sola vez” ha nombrado al país que lo bombardeó, “como si las bombas nucleares lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki vinieran realmente del espacio exterior y surgieran de la nada“.
La razón principal es “vilipendiar a Rusia”
Asimismo, Nebenzia comentó el proyecto de resolución de EE.UU. y Japón sobre el no despliegue de armas nucleares en el espacio, vetado por Rusia. El representante expresó que los autores rechazaron adoptar la enmienda propuesta por Moscú y Pekín, que busca prohibir el despliegue de todo tipo de armamento en el espacio.
De acuerdo con el alto diplomático ruso, las razones reales de la presentación del proyecto estadounidense-nipón se centran en “vilipendiar a Rusia” y continuar realizando los planes de militarización del espacio, a pesar de lo que digan en sus “malignos discursos”.
“Quisiera reiterar para que conste en acta que estamos dispuestos a concluir mañana un acuerdo internacional jurídicamente vinculante que contenga una prohibición completa del despliegue en el espacio ultraterrestre de cualquier tipo de armas, no solo las de destrucción masiva, que ya están prohibidas por el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre”, subrayó.
En agosto de 1945, la aviación del país norteamericano lanzódos bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, causando decenas de miles de muertos. Otros miles de japoneses murieron años después por los efectos de la radiación.
Al menos 75 mercenarios franceses murieron, resultaron heridos o volvieron a Francia de Ucrania desde el 24 de febrero de 2022, declaró a Sputnik el exoficial de inteligencia de Francia Nicolas Cinquini, quien se dedica a la búsqueda de información y datos sobre los franceses que participan en las batallas del lado de Kiev.
“La lista que he publicado incluye a 75 personas identificadas o bajo seudónimos entre los muertos, los heridos y los que regresaron [a Francia]”, dijo el interlocutor respondiendo a una pregunta de este medio.
El exoficial señaló que su lista incluye también a dos hombres que supuestamente son “trabajadores humanitarios”, empleados de una organización no gubernamental suiza, pero Cinquini expresó su convicción de que en realidad se trata de agentes gubernamentales.
Desde el 24 de febrero de 2022 Rusia continúa una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente ruso, Vladímir Putin, son proteger a la población de “un genocidio por parte del régimen de Kiev” y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia el este.
Rusia afirma que en Ucrania, además de mercenarios extranjeros, se encuentran también oficiales de fuerzas armadas de otros países, incluidos británicos y franceses. Sin embargo, Francia dejó estas afirmaciones sin respuesta.
A mediados de marzo pasado, el Ministerio de Defensa ruso informó que 13.387 mercenarios extranjeros han llegado a Ucrania para luchar del lado de Kiev desde el inicio de la operación militar especial. Durante este periodo, fueron abatidos casi 6.000 de ellos.
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First off, a hat tip to Russia Today (and to the VPN, which allows me access to it) for telling me that German Chancellor Olaf Scholz has lashed out at Russian President Vladimir Putin for quoting iconic German philosopher Immanuel Kant. Because Putin cited the philosopher at an event marking the 300th anniversary of Kant’s birth, Scholz accused Putin of trying to “poach” the great thinker as well as misrepresenting his ideas.
The story, at first glance, is so ridiculously funny that I had to google to ensure I was not being taken in by that mercurial NATO chameleon dubbed “Russian disinformation.” Sure enough, as plenty of Western sources later verified the story, we can proceed.
Die Zeit cites Scholz at the Berlin-Brandenburg Academy of Sciences ranting that “Putin doesn’t have the slightest right to quote Kant, yet Putin’s regime remains committed to poaching Kant and his work at almost any cost”.
Let’s just stop the reel there. Kant was born in 1724 in Koenigsberg (present-day Kaliningrad), which belonged to the Kingdom of Prussia before later becoming part of the Russian Empire. The philosopher, famous for his work on ethics, aesthetics and philosophical ontology, is rightly considered one of the pillars of German classical philosophy. Though he is as undeniably German as the Nord Stream pipeline, Putin (and anyone else anywhere) has a right to quote him morning, noon and night. Though Kant is as German as Tolstoy, who regarded himself as a philosopher and not a writer, is Russian, their brilliance belongs to the world. Scholz, in other words, is free to quote Tolstoy, once, of course, he first learns to read.
As Putin delivered his talk in Kant’s famous birth place, it was, of course, entirely appropriate that Putin should quote the great philosopher and Scholz, if he was not an ignoramus, should have used that to his advantage, rather than coming across as the obvious baboon that he is.
Putin, as it happens, spent much of his working life in Germany and he speaks the language of Kant, Schiller and Goethe at least as fluently as Scholz which is, admittedly, a low bar. Not only that but Putin has been praising and quoting Kant for decades and has even gone so far as saying that the philosopher should be made an official symbol of Kaliningrad Region. Germany and Germans like Kant have had a profound and often benign effect on Russia since even before Vasili III, Grand Prince of Moscow, established Moscow’s German Quarter in the fifteenth century. Catherine the Great, who was actually born in Prussia, and the German speaking and Kant admiring Putin have carried on those links into more modern times.
And, though Catherine the Great, sadly, is no longer with us, Putin is, and his remarks that Kant is “one of the greatest thinkers of both his time and ours,” is not only worthy of consideration but it is one more cultured German leaders than Scholz would have leveraged to their advantage.
Scholz, who fancies himself as something of a bar room philosopher, is having none of that. He believes Russia’s role in the Russian speaking areas of Ukraine contradicts Kant’s fundamental teachings on the interference of states in the affairs of other nations, and he defended Kiev’s decision not to engage in peace talks with Moscow, unless they are on NATO’s terms of unconditional Russian surrender. Scholz, with no sense of irony or self awareness regarding the aborted Minsk Accords, said Kant believed that forced treaties were not the way to reach ‘perpetual peace’ – a direct reference to Perpetual Peace: A Philosophical Sketch, one of Kant’s major and most influential works.
But Kant was a philosopher, not a statesman and he wrote that thesis in 1795, just when the French Revolutionary Wars and a certain Napoleon Bonaparte were getting into their stride.
Thanks to Germany reneging on the Minsk Accords, colluding in blowing up Nordstream and tooling up the Nazi regime in Kiev to the hilt, other wars are now picking up pace and, at the time of writing, it is uncertain if all of us will come out safe on the other side of Armageddon, which is increasingly being talked about.
But talk, like philosophy, gets us so far and no further. For better of worse, Kant’s Koenigsberg is now Russia’s Kaliningrad and, whatever one thinks about that, one must now see Stalin’s wisdom in making pre-emptive strikes against Finland and the bastard Baltic states for, without them, it is possible that “Germany’s greatest generation” (of Nazis) would have achieved what the treacherous Scholz is now trying to do, to bring Russia and much else besides to their knees.
Scholz can claim Kant as Germany’s own or, as is the norm around the Dnieper, claim him as Ukraine’s own for all anyone cares. But what he cannot and should not do is encourage the Nazi regime in Estonia to attack their Orthodox Christian monasteries because they will not break with the Moscow Patriarchy. And, if Scholz wants to go all Kant on us, he should refresh his mind on what both Kant and Mendelssohn had to say on the sort of religious oppression we see the Estonian, Ukrainian and similar states meting out to Orthodox Christians.
But let’s cut to the chase. Scholz and those Americans he must answer to have no interest in Kant, in Mendelssohn or in any German or other philosopher worth their salt. If Putin is favourably referring to Kant, Mendelssohn, Goethe, Schiller or any of the universally admired Germans of yesteryear, then he should be engaged with on that level in the spirit of Schiller’s Ode to Joy, which is reflected in (the German) Beethoven’s Ninth and, appropriately enough perhaps regarding Scholz, the racist Rhodesian and European anthems, both of which sully Schiller, Beethoven and all good things German.
If Westerners want to cite Pushkin, Dostoevsky, Tolstoy or any other great Russian to have a pop at Putin, well then they should, as the Yanks say, bring it on. But engagement no longer seems to be their thing. Gone are the days of the greatest of Germans (and Europeans) like Leibniz gracing the court of Peter the Great and in are drag clowns like Zelensky dancing like a cut price Salome to titillate, for a price, Scholz and his uncultured ilk.
Call me old-fashioned but I would prefer to have Putin and everyone else reading the German greats than to have German embarrassments like Scholz and that insufferable von der Leyen parasite not only pull that once great nation into the gutter but drown her in their own rank ignorance and myopia.
Die deutsche Zivilbevölkerung soll im Kriegsfall eine aktive Rolle einnehmen. „Heimatschutzregimente“ sollen aufgebaut werden. Das beinhaltet ein noch unter Verschluss gehaltener „Operationsplan Deutschland“. Darin geht es um die „Zivilverteidigung“. Operationsplan Deutschland? Heimatschutzregimente? Zivilverteidigung? Oder, wie immer wieder zu hören ist: „Ostflanke“? Schon die Sprache spiegelt eine Dynamik wider, die Deutschland immer näher an den Abgrund führt. Der von politischen Entscheidern eingeschlagene Weg ist kein Weg des Friedens. Er ist ein Weg in den Krieg. Ein Kommentar von Marcus Klöckner.
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„Weiß das eigentlich jede Bürgerin, jeder Bürger? Deutschland bereitet sich gerade aktiv auf den Krieg vor, auch innerhalb unseres Landes.“ So sagt es Alice Schwarzer in einem aktuellen Beitrag für das Magazin Emma. Das sind klare, eindeutige Worte. Und sie sind – leider – angebracht. NATO-Staaten bauen ein Feindbild mit Namen Russland auf – und Deutschland beteiligt sich mit zunehmender Intensität an dem Wahnsinn. Viele Bürger wandeln im Tal der Ahnungslosigkeit. Anzunehmen ist, dass zu viele weder emotional noch intellektuell erfassen, was es bedeutet, wenn Deutschland in einen Krieg geführt wird. Nachhilfe bieten Bildbände und Filmaufnahmen, die das Land 1945 zeigen. Überlebende, Menschen, die verletzt und völlig verstört aus Trümmern kriechen. Um sie herum der Horror des Krieges, der Zerstörung. Der Vater? Kopf weggeschossen. Die Mutter? Verbrannt. Bruder? Tot. Irgendwo.
Ja, darüber zu reden, das ist kein Spaß. Und wer darüber spricht, sieht sich schnell den Vorwürfen der „Panikmache“ ausgesetzt. Richtig ist: Wohl kaum ein Beobachter und Analyst der politischen Entwicklungen vermag mit letzter Gewissheit zu sagen, was kommt oder was nicht kommt. Mögen sich am Ende der eingeschlagenen Wege alle brav die Hände schütteln und die Friedenspfeife rauchen. Doch wer die Dynamiken in dieser Zeit der Aufrüstung begreift, wer sieht, mit welch einer Kraft sich die Logik des Militärischen in die Köpfe der politischen Entscheider presst, der kommt nicht umhin, zu warnen. Laut und deutlich. So, wie Schwarzer es getan hat. So, wie es an dieser Stelle getan wird. Und so, wie es noch viel öfter getan werden muss.
Generalleutnant André Bodemann äußerte sich im März mit den Worten: „Sechs Heimatschutzregimenter reichen nicht aus, um die verteidigungswichtigen Infrastrukturen zu schützen, wenn ich sie ausschließlich mit Heimatschutz schützen möchte.“ In der FAZ gewährte Brigadegeneral Bernd Stöckmann einen Einblick in den Operationsplan in Bezug auf das Bundesland Hessen. 2.500 Männer sollen sich schon gemeldet haben. Und Carsten Breuer, Generalinspekteur der Bundeswehr, sagte Anfang der Woche, „Deutschland geht bei den Planungen der NATO all-in“.
In einer Sinnwelt, die solche Gedanken und Aussagen hervorbringt, gibt es keine Zweifel mehr an dem eigenen „Wissen“. Und das ist das Fatale. Wir erleben derzeit, was in Beton gegossene Ideologie bedeutet. Basierend auf Realitätsvorstellungen, die mehr Löcher als ein Schweizer Käse haben, wähnen sich Politiker, Militärs, Journalisten und ihre dazugehörigen „Legitimationsexperten“ in einer „Zeitenwende“. Das vorläufige Resultat ist unter anderem der Operationsplan Deutschland samt 90.000 NATO-Soldaten, die bald an der Grenze Russlands stehen und „Verteidigung“ üben.
Der brandgefährliche Weg der militärischen Konfrontation ist gepflastert von Prämissen, die ein Angriff auf die Intelligenz sind. Der Westen hat keine geostrategischen Interessen. In der Ukraine wurde und wird keine westliche Tiefenpolitik veranschlagt. Die CIA hat nie in der Ukraine agiert. Schon gar nicht tiefenpolitisch. Wenn der Westen in Bezug auf Russland und die Ukraine Interessen hat, dann sind es nur ehrbare Interessen. Russland ist aus reiner Machtgier in der Ukraine einmarschiert. Putin ist böse. Russland ist böse. Russland ist unser Feind. Russland ist eine Bedrohung für die NATO. Russland würde jederzeit den 3. Weltkrieg anfangen. Es gab nie einen Stellvertreterkrieg in der Ukraine.
Wer diese und weitere Prämissen kritiklos akzeptiert, mag vielleicht in einem Videospiel zum „Retter“ der Welt werden. Hier aber, im „real life“, anhand solcher Prämissen die militärisch-politische Ausrichtung Deutschlands zu bestimmen, kann in die reale nukleare Vernichtung führen – ganz ohne Resetknopf, wie bei einem Videospiel. Der „Operationsplan Deutschland“ ist das Produkt eines bizarr-grotesken Bruchs mit der Realität.
Mit der geballten Prominenz aus der Parteiführung sowie den beiden Spitzenkandidaten für die Europa-Wahlen präsentierte sich das Bündnis Sahra Wagenknecht (BSW) am Mittwochvormittag in einem Berliner Hotel, um die Schwerpunkte des beginnenden Wahlkampfes für das EU-Parlament vorzustellen. Denn obwohl dieses Parlament in der breiten Öffentlichkeit weit unterhalb des politischen Radars liegt, hat diese Wahl für BSW eine elementare Bedeutung, um als relevante politische Kraft wahr- und ernstgenommen zu werden. Auch als Testlauf für die drei Landtagswahlen im September, in Sachsen, Thüringen und Brandenburg. Ein gutes Ergebnis wäre ein Turbo für flächendeckende Präsenz. Von Rainer Balcerowiak.
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Bislang gibt es erst drei Landesverbände: In Sachsen, Thüringen und im Saarland. Brandenburg soll Ende Mai folgen. Im EU-Wahlkampf lege man „die Visitenkarte auf den Tisch, um die deutsche Parteienlandschaft aufzumischen, auch in Hinblick auf die Bundestagswahl im kommenden Jahr“, gab BSW-Generalsekretär Christian Leye die Marschroute vor. Man wolle schon jetzt „ein Stoppzeichen für die Ampel setzen“.
Besagte Visitenkarte ist vor allem ein Gesicht, das auf allen Großplakaten abgebildet sein wird, obwohl die Parteivorsitzende Sahra Wagenknecht bei den EU-Wahlen gar nicht kandidiert. Das ergebe sich logisch aus der Namensgebung, weil man in der jetzigen Phase des Parteiaufbaus vor allem auf die Bekanntheit und Beliebtheit der Frontfrau setze, hieß es auf entsprechende Nachfragen. Fünf in Frageform formulierte Losungen werden in der Plakatkampagne zum Einsatz kommen, jeweils mit dem Nachsatz „Sie haben JETZT die Wahl“:
„Krieg oder Frieden?“
„Ampel oder Überholspur?“
„Maulkorb oder Meinung?“
„Gier oder Gerechtigkeit?“
„Abstieg oder Aufbruch?“
Wagenknecht wird ferner als Hauptrednerin auf 20 Großkundgebungen auftreten. Plakatmotto: „Sahra kommt!“ Start ist am 15. Mai auf dem Hamburger Fischmarkt, der Abschluss ist für den 6. Juni auf dem Berliner Alexanderplatz geplant. Die Tour führt dazwischen durch alle Bundesländer, in wechselnder Besetzung werden dort auch die beiden Spitzenkandidaten Fabio de Masi und Thomas Geisel sowie weitere, zumeist aussichtsreiche Kandidaten der EU-Wahlliste in Erscheinung treten. Und natürlich lässt es sich der Elder Statesman der Partei, Oskar Lafontaine, nicht nehmen, am 27. Mai als Redner ein „Heimspiel“ in Saarbrücken zu zelebrieren.
Des Weiteren soll es weitere kleinere, weniger prominent besetzte Veranstaltungen sowie klassischen Straßenwahlkampf geben, für den die bewusst mitgliederschwache Kaderpartei vor allem Unterstützer mobilisieren will. Wagenknecht bezifferte die Zahl derjenigen Menschen, die mitarbeiten oder perspektivisch auch eintreten wollen, auf bundesweit derzeit rund 20.000. Dazu kämen noch intensive Aktivitäten auf verschiedenen Social-Media-Kanälen. Der bislang fixe Etat für den Wahlkampf beläuft sich auf vergleichsweise lächerliche drei Millionen Euro. Man hofft aber auf weitere Spenden, etwa in Form von Patenschaften für die Großplakate.
Dass die erst im Januar dieses Jahres gegründete Partei noch über kein in Details ausformuliertes Programm verfügt, liegt angesichts des Zeitdrucks auf der Hand, ist aber angesichts der verbreiteten Inhaltsleere parteipolitischer Auseinandersetzungen in EU-Wahlkampfzeiten auch zu verschmerzen. Das BSW setzt vor allem auf ein paar Triggerpunkte, die in ihrer Kombination durchaus so etwas wie ein Alleinstellungsmerkmal ergeben können. Man könnte aber auch von einem Spagat reden. Augenfällig ist der noch etwas wilde Mix aus eher konservativer Gesellschafts- und eher altsozialdemokratischer Wirtschafts-, Finanz-, Sozial- und Friedenspolitik, mit dem man sich bewusst zwischen alle Stühle setzt und dem „Links-Rechts-Schema“ entziehen will.
Wagenknecht verwies auf „hochkompetente, seriöse, nicht käufliche Persönlichkeiten“, die man in das EU-Parlament entsenden werde. Eine wichtige Rolle spielt dabei Spitzenkandidat Fabio de Masi, der – ausgestattet mit großen Vorschusslorbeeren als „Cum-Ex-Aufklärer“ – am Mittwoch einige seiner Schwerpunkte für die künftige Arbeit in Straßburg und Brüssel skizzierte. Er will sich vor allem auf die Korruptionsbekämpfung, die Austrocknung von Steueroasen und andere Formen der Finanz- und Wirtschaftskriminalität fokussieren. Konkret forderte er auch eine Meldepflicht für Aktiengeschäfte von EU-Abgeordneten. Man wisse, dass sich da einige besonders mit Pharma- und Rüstungspapieren „dumm und dämlich verdient haben“. Zudem werde er auch der designierten künftigen Kommissionspräsidentin Ursula von der Leyen genau auf die Finger gucken, denn die habe bereits angekündigt, dass die Beschaffung bei EU-Rüstungsprogrammen nach dem „bewährten Muster“ der Impfstoffbeschaffung organisiert werden solle. Also per SMS, die dann anschließend gelöscht werden.
Thomas Geisel, Ex-SPD-Oberbürgermeister von Düsseldorf und Nummer 2 auf der Wahlliste, will sich vor allem dem „toxischen Mix aus Bürokratie, Verbotswut und Sanktionen“ zuwenden. Denn vieles, was in Deutschland die Wirtschaft lähme, sei die Umsetzung von EU-Regeln. Als Beispiel nannte Geisel das Verbot der Zulassung von Verbrennungsmotoren bei PKW ab 2035. Dies vernichte Arbeitsplätze, behindere die Entwicklung neuer, umweltfreundlicher Verbrennungstechnologien und habe kaum klimapolitischen Nutzen, da „im Rest der Welt weiter Verbrenner fahren. Generell wolle er dafür eintreten, dass sich die EU nur im Dinge kümmert, „mit denen die einzelnen Mitgliedsstaaten überfordert sind“. Und zentral sei für ihn auch eine „Rückbesinnung auf die EU als Friedensprojekt“.
Wie zu erwarten, bezogen sich einige Fragen der anwesenden Journalisten auf „Schnittmengen“ mit anderen Parteien, auch in Hinblick auf die mögliche Zugehörigkeit zu einer der Fraktionen im EU-Parlament. Die Antworten blieben recht vage. Er sei zuversichtlich, so de Masi, dass es eine „genügend große Gruppe von Abgeordneten geben wird“, die in zentralen Fragen wie Friedenspolitik, soziale Gerechtigkeit und Kampf gegen Steueroasen gemeinsame Positionen finden könnten.
Wagenknecht betonte, dass es bei dieser Wahl „auch um Deutschland geht“, als Etappe zur Abwahl der Ampel. BSW mache Protest gegen die Regierung möglich, „ohne eine Partei wählen zu müssen, in der es Rassisten und Neonazis gibt“. Ausdrücklich verteidigte sie bei dieser Gelegenheit die migrationspolitischen Positionen ihrer Partei, zu denen auch Asylverfahren an EU-Außengrenzen und in Drittstaaten gehören. Es dürfe nicht sein, dass diejenigen, die zwar keinen Asylanspruch haben, aber Schlepper bezahlen können, nach Deutschland gelangen, und andere, die möglicherweise einen Schutzanspruch haben, auf der Strecke bleiben. Zumal die Probleme durch unkontrollierte Zuwanderung sich vor allem in sozialen Brennpunkten und heillos überforderten Kommunen ballten und „nicht im Prenzlauer Berg und anderen Vierteln der Bessergestellten“.
Im Programm heißt es dazu: „Den Preis für verschärfte Konkurrenz um bezahlbaren Wohnraum, um Jobs mit niedrigen Löhnen und für eine misslungene Integration zahlen in erster Linie diejenigen, die nicht auf der Sonnenseite des Lebens stehen. Wer in seiner Heimat politisch verfolgt wird, hat Anspruch auf Asyl. Aber Migration ist nicht die Lösung für das Problem der Armut auf unserer Welt. Stattdessen brauchen wir faire Weltwirtschaftsbeziehungen und eine Politik, die sich um mehr Perspektiven in den Heimatländern bemüht.“ Dennoch fällt auf, dass das Thema Migration bei den zentralen Wahlkampflosungen ausgespart wurde. Was aber nicht bedeute, dass man seine Positionen im Wahlkampf nicht offensiv vertreten werde, versicherte Wagenknecht.
Neue Erkenntnisse über das BSW konnte man bei dieser Präsentation also kaum gewinnen. Aber man weiß jetzt ungefähr, wie der Wahlkampf aussehen soll. Und was gewisse programmatische Leerstellen und Unschärfen betrifft, steht die Konkurrenz dem BSW in nichts nach. Im Gegenteil: Direkt vor dem Eingang des Veranstaltungsortes hängt ein SPD-Plakat mit der Losung: „Für Alt, Jung und gutes Klima“.